La belleza de ti, la maravilla.

La piel herida por latigazos de celos

no puede dejar de recordar la tibieza de tu voz, cuando me quiere

no dejan los labios de besar tu recuerdo de sal y fuego

Maltrecho, el corazón no para de latirte

busca en todos sus rincones tu ternura

el poema que le has dado

aquella lágrima tuya

que me hizo heredera absoluta de tu tristeza

algo de tí, que te devuelva entero

un pedazo de pan de tu cariño.

Anuncios


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s