Perlas de río

Con las perlas de río que junté para ti

juegan mis manos solas

tejen encajes nacarados

bordan la orla iridiscente de una ola

un collar de recuerdos fragmentados

con las perlas de río que junté para tí

lágrimas de seda fina y una sábana blanca

vuelan mis manos solas.


De qué lado de la luna

                     He e scrito tanta inútil cosa, sin descubrirme, sin dar conmigo. 

                                                                                                      Silvio Rodríguez

 

De qué lado de la luna estoy parada

del lado iluminado

o es en el mudo y fragmentado lado oscuro

en  la borrosa línea que perfila un cuarto menguante y quebradizo

en la corola rizada de  pedruzcos de un cráter milenario

en el suave y frío polvo del mar de la tranquilidad

en qué silencio lunar se ha quebrado mi voz

de qué monte me observo

negrura

espuma de roca

distancia

lejanía

me deslavo en ciclos lunares que no vuelven

en un constante parto me renuevo

con una eterna muerte sueño

paso de noche

vivo.


Merezco

Merezco

ver salir el sol 

ver su lento transitar de horizonte a horizonte 

hasta desaparecer

como fuego en el agua

y esperarlo sentada,  con los ojos abiertos a la noche

merezco

una lluvia de balas

unas venas abiertas y vacías

un costado deshecho 

las sienes estampadas contra un muro

la lengua envenenada

el pedazo de corazón hecho pedazos

merezco

el silencio

la lágrima ardiente y liberada 

el grito

me confieso culpable

de la soledad

cómplice absoluta 

de la mediocridad

del miedo

del abandono total de la vergüenza

del dolor 

del  olvido premeditado

de la falta de pudor

de la ausencia de amor por la piel que me cubre

del desamor y el frío que me habitan

me declaro desvencijada, hueca

en bancarrota del alma

cancelada

vacía

cerrada por demolición y por olvido.


En coma

                                                            A Tony Soprano en su coma.

 

Un barullo de pájaros

revoloteo de alas agitadas en oscuro remolino

la luz gira en triángulos como un caleidoscopio en blanco y negro

luego nada

silencio adentro

afuera el frío cosido a la piel como sábanas húmedas

lento

el tiempo 

comienza a acumularse como el diario en un rincón

polvo sobre papel y polvo

alacranes aletargados entre las hojas amarillentas de viejas notas

un compás de espera que no cesa con el cambio de turno

que no se quiebra en el estruendo hospitalario

adentro silencio

frío afuera

de vez en cuando el rumor lejano de una melodía

un recuerdo inalterable 

déja vu feliz

acaso el sueño extraviado a propósito

en la niñez atormentada y fugaz

un punto de partida

después nada

tal vez una noticia que brilla en los oídos

alguna voz querida, por cada célula recordada

un llanto irremediable

quizá algo que importa

o importó

que más da

ya se ha perdido la cuenta de lo que existía

lo que existe está en compás de espera

afuera

desmemoria

hojarasca

tierra seca

piel adentro, esa luz que no termina de apagarse.


Esperanza

Desangra mi esperanza

córtame en mil pedazos

rompe ésta noche

bebe mi sangre

deleita tu boca en la pulpa agridulce de mis frutos

escupe mi bagazo

llega

la espera es la que mata.


Mis manos te saben y te sueñan.

Mis manos no pueden callar

ríen en ti

si te besan 

gimen del goce de tu piel

te hablan quedo

susurran palabras nuevas, sueños niños

mientras descienden por la firme curvatura de tu pecho

mis manos renacen

viven en  tu pelo

danzan caricias ligeras en círculos

mis manos son gaviotas aprendices de tu vuelo

me elevan, te dibujan en suaves volteretas

te reinventan en un juego de luces y calor

siembran en tí el olor de la lluvia

del primer aguacero

cosechan flores

luz

deseo

mis manos no pueden callar

saben de ti

no mienten

te cuentan al oído mi secreto.


Duermo

Entre líneas

transparentes, sutiles

la escencia de las cosas

del silencio

del grito

del encuentro fortuito

entre finas coordenadas que delínean el centro

la salida

el escape seguro de cualquier laberinto

entre líneas palabras

caricias

olvidos

verdaderas mentiras

certidumbres

vacíos

camino entre las líneas cruzadas de los trenes

entre agujas dispares que sentencian el tiempo

entre sueños gastados al final de la noche, adelanto los pasos

avanzo

un año

medio siglo

un instante

me adentro

me penetro

me apuñalo de dudas y certezas

me  vacío de escombros y quimeras

duermo.