Azul tristeza

Hoy

ni la tristeza es una clara tristeza 

es apenas, una niebla azul que empaña la mirada

que enreda el pensamiento

y diluye el deseo en gotas gruesas y frías

hoy la tristeza se niega a ser tristeza

y aunque calle, su grito está presente

me llama de todos los rincones

me acorrala

me atrapa en su neblina

quiebra mi voz  

y tiñe el cielo de vuelos espirales

ahora soy distancia

nube

soy silencio que se derrama.


Candil naranja

A veces a uno le da por envejecer, de pronto, te sientas en la banca de un parque y te miras los pies, los sientes cansados, un poco abotagados, te miras las palmas de las manos y las heridas han cicatrizado, solo puedes apreciar unas líneas blanquecinas que se bifurcan y se entrelazan a la vez, y quedan suspendidas en un punto, como un camino sin terminar.  Puedes sentir el peso sobre los hombros, que se proyecta hacia abajo, implacable como el desencanto, y te convierte en otra estructura, en una columna de cansancio que puede parecer mas sólida y mas fuerte.  A veces, uno cree que ya vivió, que el juego ha terminado. Uno lo cree desde esa banca, y se va llenando de conformidad, de esa gris conformidad que nos hace parecer buenas personas, calmas, plenas.  Todavía no he decidido sentarme en esa banca, pero igual, he sentido cada una de las últimas mañanas, como me van cercando sus demonios;  los endebles cimientos de mi pasión se tambalean, tiemblan por un instante, pero, algo muy fuerte todavía, me obliga a estar de pié; son las ganas empedernidas por la vida que hierve, las que me aferran como pueden al sendero.  Mis ganas, esas encabronadas ansias de correr, de volar, de sentir, de arder en una hoguera, las que me levantan del piso y me sostienen en vilo, encendida como un candil naranja, de papel de china, tan iluminada como frágil e incierta.  Lo sé, el día que me siente en esa banca habré perdido; mis manos caerán, como palomas muertas sobre mi falda.  Dejaré que los grises demonios me derrumben y una tenaz enredadera de amargura me aprisione.  Ese día será, cuando llegue el desencanto.  Pero ahora, me apetece una copa mas de vino, un beso multiplicado en la humedad, una caricia,  una canción para bailar y un sueño.


Amanece

Desnudas, las voces del amanecer dialogan con el sueño

ha caído la cortina negra de la noche sobre la tierra seca

y una nube de polvo se eleva suave, casi dulce, sobre la ciudad

poco a poco emergen los ruidos de la gente

se confunden apenas con el llanto lejano de una sirena

el ladrido de los perros, el vuelo rasante de los pájaros

Es suave el murmullo de la vida

como los ojos de un niño, que se abren, amodorrados y claros

el viento del otoño remueve las hojas de los árboles

y secas, ya por caer, giran una breve danza y se suman al coro

un chasquido de pasos, apresurados por la luz que va en aumento

y el tiempo que emplaza

Es sólo un día mas

uno

para ir y llegar

para volver, para partir

para quedarte donde estás

para abrir los ojos y seguir el paso de los sueños

como si no hubieras despertado

es sólo un día cualquiera

que se abre al amanecer como una interrogación

y espera a la noche como esperar la muerte

así, sin esperarla.


Y desde allí te busco

Desde el brillo asombrado del espejo te reclamo

te requiero y te busco

incansablemente hasta encontrarte

reflejo y carne reflejada

luz y sombra a la sombra del azogue

soy

el reflejo de todos tus espejos

tu sombra

soy de tus ojos

el fuego y la mirada.


Pero la luz

Pero la luz, lo mismo es calor

lo mismo es fuego

y el oxígeno se consume hasta en el fuego fatuo

el último rastro de su escencia 

hierve

se evapora

dentro de la esfera de cristal se agota

y todo vuelve a empezar

mi mundo es desolado y joven

una era de rocas transparentes y vacías

aletargada la vida se resiste a penetrarlas

sin calor

sin luz

sin aire limpio

se desvanece y muere.


Ambar

Ya no viajo en subterráneo, voy a pié

últimamente

he preferido sentir la luz que me traspasa

ser la transparencia cálida del ámbar

ese, que en su pureza

no es sepulcro de insectos y hierbas del pasado

hoy elijo la luz intensa

la claridad dorada que envuelve a la alegría

el instante preciso

el minuto siguiente 

el latido que delinea, sin hacer una promesa

un bosquejo de futuro.


Premio Huellas 2008

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Agradezco a mi compañero de huellas y amigo bloguero Xoconoxtle Cósmico

por concederme un espacio en su Premio Huellas 2008, es un verdadero honor, 

y lo siento con todo su valor, porque el es mexicano, igual que yo y su sitio

 http://www.aekana.net/ es 

me encanta, de hecho, es uno de mis favoritos.

Y de acuerdo a su mandato, por mi parte le paso la estafeta del premio a:

http://taquetepariocarajo.wordpress.com/

http://ernesto51.wordpress.com/

http://muchasmiradas.wordpress.com/

http://temorcomoagravio.wordpress.com/

http://gloriamarvi.blogspot.com/

Ellos han dejado sus huellas en la poesía y les corresponde tomar la estafeta.