Tu letra
Conozco tu letra, la que usas para mi; impresa, cursiva, intercalada de signos y números, de paréntesis con significados dentro, curvas, puntos, espacios vacíos, esquinas afiladas o rotas, caídas, entrelíneas, y líneas entrecortadas, como un código morse, tachonaduras, lenguajes cifrados, en un juego de números binarios infinito. Conozco esa letra con la que has enviado tus mensajes y tus cartas, los que siempre he recibido y, de alguna forma, amo esa letra, aunque sea fea, garabateada, escrita a prisa sobre cualquier papel o superficie. Ese es el código que se descifrar; no lo cambies, esa caligrafía que diriges a mi, déjala correr libre; no te esfuerces con ejercicios y correcciones que desconozco y me provocan miedo. Fuera de aquí, de nuestro ámbito epistolar, escribe como quieras, ensaya, corrige, traduce, da igual, no leeré esas cartas.

¿Cuando se perdió el milagro de escribir una carta? de entender por que no hay acentos, o los garabatos mal hechos… De sentir el papel y saborear cada letra como si fuera un manjar.
No sé y quizá nunca lo entienda… a lo mejor este invento tan maldito y bendito que es el Internet secuestro ese milagro tan hermoso.
Fantástico tu blog, seguiré leyéndote eso tenlo por seguro.
Un Saludo…
Laura
PD. Ojala puedas entrar a mi blog….
En efecto, Laura, hemos aprendido a leer cualquier tipo de código, mientras las cartas ya no saben apolillarse en los cajones. Gracias por tus visitas y mas por la invitación a tu casa virtual.
Salud y felicidad